Prefiero vender solo lo que puedo abarcar, y es a propósito: busco construir con cada cliente una relación de empatía, confianza y excelencia. Eso es gestión, y la gestión reduce los tiempos de venta porque evita tareas innecesarias.
Durante 30 años vendí desarrollos importantes: edificios multifamiliares, hoteles, barrios cerrados, comercios y centros comerciales. Negocié con CEOs de empresas nacionales y extranjeras, cadenas comerciales, bancos e instituciones financieras, organismos del Estado y particulares — operaciones complejas que muchas veces necesitan el acuerdo de más de dos partes. A eso lo llamo gestión.
La gestión reduce los plazos de venta: una propiedad bien gestionada no está más de 90 días en oferta. Hoy decidí ser yo quien gestione personalmente cada propiedad, así que tomo solo las que puedo mantener siempre bajo control, y uso tecnología —redes sociales, CRM con alertas, inteligencia artificial— para ser más eficiente.
Fui tasador de bancos argentinos y extranjeros durante 15 años, con un volumen de más de 1.000 tasaciones mensuales. Visito tu propiedad y te doy un valor fundado en operaciones reales de la zona, sin cargo y sin compromiso de firmar nada.
Definidas las condiciones, diseño un plan comercial para tu propiedad: precio de salida, fotos y canales de difusión. No hay góndola de propiedades, cada una tiene su plan. Vos aprobás todo antes de que salga a la calle.
Filtro las consultas, coordino las visitas y te acompaño en la negociación, la reserva y el cierre ante escribano.
Tu propiedad no pasa por tres personas distintas. Hablás siempre con quien toma las decisiones.
Nací y viví en Zona Norte toda la vida. Sé qué se vendió en tu cuadra, a cuánto y por qué. Eso no se saca de un portal: se sabe por haber estado.
Un precio inflado para conseguir la exclusiva termina en una propiedad quemada seis meses después. Prefiero decirte el número real.
Contesto las consultas cuando llegan. Es la diferencia entre una visita agendada y un interesado que se fue con otro.
La primera charla es para entender tu situación y darte un valor de referencia. De ahí en más, vos decidís.